Un convenio de colaboración entre el Instituto de Cooperativismo de la Universidad de Puerto Rico (UPR), Recinto de Río Piedras, y la Administración de Fomento Cooperativo, que brindaría beneficios a la comunidad riopedrense y a estudiantes de la institución, fue firmado el 31 de octubre, ultimo día del mes del cooperativismo. El acuerdo se creó por el interés de que el Instituto retomara los vínculos con la comunidad.
El cooperativismo es una forma de organizar empresas con fines económicos y sociales, que beneficia y brinda una opción de desarrollo económico a los que participan de ella. Es un movimiento socioeconómico, que busca suplir las necesidades comunes de un grupo de personas que se comprometen para trabajar voluntaria, autónoma y democráticamente. Se lleva a cabo bajo los valores de ayuda mutua, responsabilidad, democracia, igualdad, equidad y solidaridad.
“Se le está permitiendo a los estudiantes tener experiencia práctica. El contexto del acuerdo es proveer a la Academia un marco práctico donde los estudiantes puedan ejercer”, dijo Moisés Méndez, administrador de Fomento Cooperativo.
Por su parte, Marinés Aponte García, directora del Instituto de Cooperativismo, aclaró que ya cuentan con un curso de práctica, pero el convenio lo refuerza y contribuye al desarrollo el componente de investigación. “El arreglo ayuda en la identificación de algunos temas de importancia, pertinentes y de relevancia para la investigación”.
“Su primer motivo consiste en colaborar para que se creen cooperativas con prioridad en la UPR, luego en Río Piedras y tercero en cualquier lugar de Puerto Rico. Es una herramienta que les permite a las comunidades y grupos humanos participar para lograr el bien común. Es parte del trabajo diario continuo del cooperativismo, de la colaboración y solidaridad,” añadió la directora, respecto a los fines del acuerdo.
El líder cooperativista explicó que, con la llegada del impuesto, pequeños comerciantes de farmacias, laboratorios, panaderías y colmados están buscando la opción de cooperativas, ya que, de este modo, están exentos de pagar impuestos y abaratan los costos al comprar en conjunto. Por otro lado, comentó que en la Universidad se examina la posibilidad de crear cooperativas para la librería, productos gastronómicos, estacionamientos y fotocopiadoras, pero se dejará a los estudiantes la tarea de identificar el potencial de desarrollar cooperativas en la UPR.
“Ya hay acercamiento, que se encuentran en sus inicios, de parte de un grupo de mujeres de escasos recursos para la venta de comida dentro de la UPR, bajo la categoría específica de Cooperativas de Trabajo Asociado. El Departamento de Trabajo Social de la Facultad de Ciencias Sociales trabaja con ellas para que desarrollen destrezas empresariales”, reveló Aponte García, sobre el “Proyecto para el desarrollo económico y empresarial para mujeres jefas de familia”. La Directora también informó sobre la intención de la Oficina de Apoyo a la Mujer Dominicana en Río Piedras de formar cooperativas de trabajo y ubicar a estas mujeres en un empleo.
Además, declaró que la Plaza del Roble, en la Avenida Ponce de León, ofrece espacio para el movimiento cooperativista, ya que tiene quioscos para el alquiler de empresarios. Se propone que todos sean administrados bajo una cooperativa.
“Hay que evaluar la viabilidad. Para que la cooperativa tenga éxito, tiene que ser económicamente viable. Antes, se requería un estudio de viabilidad por ley, pero se eliminó,” recalcó la profesora. Sin embargo, Méndez mencionó que no se establece acuerdo económico, sólo un acuerdo de trabajo. Fomento Cooperativo orienta, redacta la cláusula y el reglamento e incorpora el plan en el Departamento de Estado.
El convenio se comenzó a desarrollar en el Instituto a partir de una reunión, celebrada el 6 de septiembre de este año. Luego, pasó a manos de asesores legales del Recinto y finalmente la Rectora lo firmó. “El proceso fue bien eficiente,” resaltó Aponte García.