Bajo la dirección del registrador Federico Maura, un grupo de ex alumnos, profesores y estudiantes gestionaron, en el 1939, la instalación de un carillón en la Torre Franklin Delano Roosevelt del Recinto de Río Piedras de la UPR. El tiempo, la lluvia y el Sol han causado que su maquinaria se deteriore, se desprograme y que no suene. Por esto, se ha recurrido a reparaciones adicionales al mantenimiento periódico que recibe.

La Torre fue diseñada por el arquitecto estadounidense William Schimmelpfennig, y construida entre 1937 y 1939. El reloj localizado en ella está sincronizado con el carillón de modo que toque cada 15 minutos y cada hora.

El carillón es un instrumento musical compuesto de un teclado conectado a un panel de control que, en la UPR, se encuentran en la Oficina del Procurador Estudiantil. El panel envía señales eléctricas a unas campanas afinadas de acuerdo a los tonos de las notas musicales que representan las teclas. Unas palancas son utilizadas para martillar el teclado de tal forma que, cuando se golpea, suena la campana correspondiente.

En el 1987 se reemplazó el aparato original. El nuevo teclado fue enviado a finales de la década de los noventa a IT Vurdin, compañía en los Estados Unidos encargada de sus reparaciones, donde le hicieron algunos arreglos necesarios tras daños ocasionados por un problema eléctrico. Aunque no se pudo recomponer completamente, el dispositivo siguió trabajando hasta el 2007. Actualmente, se necesitan remediar las chimeneas tubulares e instalarle un programa de conciertos.

Pero, la discusión por parte de la administración del Recinto acerca de reponer el teclado “es un asunto que nace, muere y vuelve”, según el ingeniero Orlando Ruiz Rivera, director de la división de electricidad de la Oficina de Instalaciones y Facilidades Físicas de la UPR.

Amarilis Ortiz Medina, directora de la Oficina de Desarrollo y Ex alumnos (ODE), aseguró que ya se está trabajando para determinar un plan de acción. La recolección de fondos monetarios que se utilizarán para la restauración serán extraídos de la campaña A peso por año yo apoyo a la UPR, conducida por su oficina. Este sería el segundo de una serie de cinco proyectos que se pagarán con el dinero de la iniciativa inaugurada hace tres años: la Rehabilitación del Cuadrángulo Histórico, el Parque del Centenario, el Pabellón del Deporte Universitario, la Revista Alumni y un Fondo de Becas para Estudiantes Graduados e Investigación,. Los donativos individuales de los ex alumnos y de las diferentes empresas, que al momento suman $50 mil, son destinados al carillón desde el semestre pasado. Una vez se seleccione la propuesta final para los arreglos, la Administración del Recinto pagará aproximadamente $150,000 para llevar a cabo la primera fase del proyecto. Se espera recaudar el dinero para el 2009.

No obstante, la IT Vurdin envió a la Universidad, en el 2000, una propuesta de arreglo que fue rechazada, ya que su costo se estimaba en más de $100,000. La ODE, encargada de analizar las ofertas, ha evaluado, además, la opción de reemplazar el carillón por uno electrónico, que no tiene campanas y que consiste de un teclado sintetizador que produce el sonido de ellas, cuyo costo fluctúa entre los $20,000 y $25,000.

“Queremos que en algún momento del día suene el himno al Alma Máter u otra canción para que el carillón se pueda escuchar, para disfrutar de él porque es algo histórico”, comentó Ortiz Medina.